APLICACIONES CLINICAS
EMDR permite abordar situaciones traumáticas preverbales o aquellas en que por las
circunstancias altamente impactantes, se produce una desconexión de lo verbal
y, por lo tanto, las terapias convencionales no pueden acceder.
Un evento traumático es
cualquier experiencia negativa que abruma nuestro natural sistema de elaboración de las
experiencias. Puede ser un trauma con “T” (robo, asalto, violación, trauma complejo)
o un trauma con “t”, los traumas del proceso de vivir (rechazo, humillaciones, etc.).
EMDR se aplica en el tratamiento del Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT) y ha sido reconocido como muy efectivo por la ISTSS (Internacional Society for Traumatic Stress Studies) (Miami, 1999).
El modelo EMDR no es sólo para tratar traumas con “T”, sino para todos aquellos trastornos que tengan como origen memorias traumáticas.
Ha sido aplicado exitosamente –entre otros- en el tratamiento del dolor crónico, trastornos
de ansiedad, fobias, pérdidas y duelos, disfunciones sexuales y secuelas de violencia sexual,
trastornos disociativos y optimización del rendimiento.
Por su alto impacto, debe ser practicado por terapeutas con una sólida formación en
psicoterapia que además hayan recibido formación específica en EMDR, de acuerdo a
los criterios establecidos por la Asociación Internacional EMDR (EMDRIA).








